Por mas de 350 años los Holandeses han compartido su parte de la isla, que ellos llaman Saint Maarten, con los franceses y su sección Saint Martin. Aquí no hay inspecciones de aduana ni barreras o formalidades para desplazarse de un país a otro. Los turistas son atraídos por la diversidad de actividades más de 500 tiendas duty free, casinos, deportes acuáticos y fina cocina gourmet.
En la capital Philipsburg podrá usted visitar la antigua sede de la Corte, el museo de la ciudad y los fuertes Fort Amsterdam y Fort Willem.
El buceo, la navegación a vela, windsurf, tenis y golf forman parte de las actividades ofrecidas. Se acostumbra visitar otras islas cercanas.
St. Maarten goza de una amplia selección de alojamientos confortables, resorts, pequeños hospedajes y hoteles.
Los restaurantes ofrecen cocina francesa, indonesa y holandesa, de suerte que el viajero gozará de buenas comidas.