Recibe su nombre del hermano de Colón, Bartolomé. St Barts es muy popular y refleja una encantadora herencia sueca y francesa.
La historia de la isla es única. Francia inicialmente la obtuvo de los Caballeros de Malta, más tarde fue vendida a Suecia y luego readquirida en 1878.
Un viaje a través de los territorios montañosos de la isla ofrece vistas espectaculares de sus costas y sus 22 playas, en las cuales puede usted gozar nadando, haciendo esnórquel y navegando a vela.
St. Barts ofrece al visitante alojamientos de primera clase y un ambiente casual. Es famosa por sus renombrados restaurantes y la soberbia cocina gourmet francesa y tales exquisiteces como ecrevisses - cangrejos de río frescos.


