Visitada por primera vez por Colón en 1492, Cuba se convirtió en el sitio de reunión para los galeones españoles de regreso a España, cargados de oro y plata del Nuevo Mundo. En cierto momento se introdujeron esclavos africanos en apoyo de las florecientes plantaciones que fueron desarrolladas en la isla. Después de la guerra Hispano-Americana en 1898, Cuba se estableció como república independiente.
Con sus 400 cayos e islotes, Cuba posee una variedad excepcional de flora y fauna. Sus aguas tibias son ideales para buceo, esnórquel, y buceo nocturno en jardines coralinos plenos de cavernas, muros abisales y restos de naufragios.
Las playas de Cuba más de 300 tales como Varadero y Holguín son mundialmente famosas.
Tres cordilleras, sabanas y bellos valles atraviesan la isla, creando un paisaje multiforme que varía desde millas de plantaciones de azúcar hasta los escarpados territorios montañosos de la Sierra Maestra o las exuberantes selvas tropicales de la Península Zapata.
Hoy en día Cuba, con una mezcla de nostalgia histórica y belleza natural, es un destino importante para visitantes desde Canadá y Europa. Sin embargo, se restringe severamente a los visitantes provenientes de los Estados Unidos, dando permisos únicamente a funcionarios del gobierno de los E.U.A. y a ciertas categorías seleccionadas como periodistas y académicos.
Una cuarta parte de los 11 millones de habitantes viven en la capital, La Habana. La milla cuadrada de la Habana Vieja, sus iglesias coloniales, plazas y palacios reflejan su herencia colonial.
Los sitios especialmente populares para turistas canadienses y europeos son Guardalavaca, Cayo Coco, Manzanillo, Trinidad/Cienfuegos y Santa Lucia.
El ecosistema de Cuba está bien protegido, convirtiéndolo en una delicia para amantes de la naturaleza que deseen estudiar y observar la magnifica flora y fauna de la isla.
Una amplia gama de hoteles y restaurantes asegura alojamiento confortable y cocina local e internacional para el visitante.

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